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  • Armando Díaz

Adiós temporada fórmula uno 2015


El final de la temporada alcanzó al circo de la fórmula uno en 2015. Una temporada con claro obscuros. Luminosidad para Mercedes, en toda intensidad dominando más que ningún equipo en la historia.

El reflejo de luz tocó a Ferrari, aunque no en toda su luminosidad. Su desempeño fue sobresaliente en comparativa al año pasado y Sebastian Vettel probó su valor con creces. Ya alejado del dominante Red Bull en los años cuando dominó apabullante, su aporte restaba ante magnánimo auto. Ahora brilló más Sebastián que el auto.

Force India fue uno de los agraciados con esos destellos de claridad, conformó su desempeño este año abrazando un recompensante quinto puesto en la tabla de constructores.

En esa misma dinámica de luz, el gran premio de México trajo una brisa de aire fresco al circo de la fórmula uno, acercando a los espectadores al espectáculo. Además, abrió los ojos a un mercado que el mundo de mercadotecnia de la fórmula uno ansía involucrarse: América, y la puerta es el país del colorido y algarabía, incluso me atrevo a decir que para ingresar decisivamente a Norte América es México, complementándose con Austin.

Lo obscuro tiene apreciación en comparativa a lo acontecido el año pasado. Lo más obscuro de esta temporada, sin duda, han sido las circunstancias que han rodeado a Mclaren . Las decisiones fueron acertadas en casi todo: Ron Denis otra vez al mando, Eric Boullier gestionando el equipo; pilotos de ensueño: Fernando Alonso y Jenson Button. Por otro lado la herencia de todo una empresa de investigación y desarrollo, sin embargo, todas éstas y sus costos, no fueron oportunas apostando al cincuenta por ciento de lo que influye en el auto: El motor. Todo ese paquete no puede funcionar si el cincuenta por ciento de esa apuesta no funcionó, digamos que fue patético. Todo ese costo de lo mejor de lo mejor, fue un desperdicio para solo capitalizar un año de prueba y error por parte de los desarrolladores de la fuente de poder: Honda, que al final del día, como si nada, puede terminar desertandosu participación en la formula uno. Ya lo ha hecho. Esperamos que el año entrante, capitalicen el desperdicio de ésta temporada, de lo contrario, será una convalecencia para McLaren , que podrá terminar en funeral.

La sombra también alcanzó a Lotus, aunque en comparativa al año pasado y antepasado, no fue tan drástica. Al parecer, al exprimir al máximo la voluntad de tener un buen desempeño, los gastos se excedieron. También debo decir que Maldonado ha abusado rompiendo el auto más de lo regular y eso impacta en el presupuesto.

Red Bull sigue sin salir de la sombra en similar dinámica a Mclaren, aunque no tan drástico. Su desarrollo de auto es impecable y su motor, apenas aprueba, por lo que sus destellos en éste año han sido gracias a su ingeniería.

Abundamos en el obscuro porque esos problemas son letales para la fórmula uno. Mercedes ha dominado este año, más que cualquier equipo en la historia. Sus motores han impulsado a la mayoría de equipos cuyo desempeño ha sido sobresaliente. Ese cincuenta por ciento del motor, ha marcado gran diferencia. El mejor ejemplo es Williams, cuyo desempeño fue completamente superior al migrar de Renault a Mercedes. Pasó de pelear los últimos cinco lugares a contender en los primeros. La pregunta es : ¿Tanto peso se le debe otorgar al motor en la fórmula uno? Sabemos que es un auto y que digamos el cincuenta por ciento es el motor, un cuarenta por ciento el auto y un diez por ciento el piloto. Cuando los factores auto-motor, no representen una brecha tan determinante con los demás competidores, cuando ese 10 % que aportan los pilotos, pueda ecualizar las diferencias, se brindará un gran espectáculo. Recordemos el último año de Sena con Mclaren, donde la diferencia, fue ecualizada por las manos de Senna. Al final del día es un auto, el que está corriendo, no es a pie, pero si el humano visible al mando hace la diferencia, otra cosa sería el espectáculo.

Otro desagradable suceso, han sido los desplantes de Nico-Lewis. Como dos hermanos mimados buscando su beneficio. Eso sucede cuando solo un auto está en domino. A mi parecer, los primeros tres equipos con mayor presupuesto, deberán aportar tres autos. Es más gasto, eso ecualizará con los demás equipos y entre ellos: La competencia.

Aspecto agradable fue la actitud de Sebastián Vettel, relajada, simpática, rompiendo el cascarón rígido y oscuro del protocolo en las entrevistas. Me gustó el ambiente en la conferencia post carrera en Rusia, Sebastián rompió el hielo, Lewis y Checo Pérez se adaptaron bien a la travesura. Fue agradable verles bromear entre si, en contraste a los desplantes entre Nico y Lewis.

Por último los neumáticos. Si tomamos el paquete motor-auto ¿Qué tanto serán los neumáticos? Digamos que un muy buen porcentaje, apuesto a un treinta por ciento. Si éstos, limitan a pilotos en entrega y desempeño en pista, gracias a la degradación acelerada¿ És benéfico al espectáculo? No lo creo. He escuchado de experimentados en fórmula uno la prerrogativa de hacer más demandante el manejo del auto, en la variable de mayor velocidad y desempeño, para también, dar mayor peso a las virtudes del piloto.

De todos modos la fórmula uno sigue siendo la categoría reina del automovilismo, esperemos que lo sea por mucho tiempo. A los que le seguimos, aún nos mantiene emocionados. Pero queremos más ¿No es así?


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